Asfura califica a la ENEE como una “hemorragia” y plantea reformas para recortar pérdidas
El presidente de Honduras afirmó que la ENEE requiere ajustes de gran escala para reducir pérdidas y mejorar su sostenibilidad financiera en el corto y mediano plazo.

El presidente de Honduras, Nasry Asfura, describió la situación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) como una “gran hemorragia”, al referirse al nivel de pérdidas y a la presión que la estatal mantiene sobre las finanzas públicas. La declaración se produce en un momento en que el Gobierno impulsa una agenda de reorganización institucional y ajuste del gasto.
El planteamiento oficial apunta a la necesidad de un “parche gigantesco” para reducir pérdidas, lo que sugiere intervenciones simultáneas en gestión comercial, control de energía no facturada, infraestructura de distribución y disciplina operativa. En términos económicos, la reducción de pérdidas es clave para contener subsidios y pasivos contingentes del Estado.
El desafío no es menor: el sistema eléctrico hondureño arrastra rezagos estructurales en red, cobro y planificación de inversiones. Cuando la ENEE no recupera costos de forma sostenible, el impacto termina trasladándose al presupuesto público, al clima de inversión y a la capacidad de financiar mejoras de largo plazo.
En paralelo, el debate sobre política energética mantiene presión sobre cómo equilibrar estabilidad tarifaria, calidad del servicio y viabilidad financiera de la empresa. Para el sector productivo, un sistema eléctrico más eficiente es determinante para competitividad, costos logísticos y continuidad operativa.
La señal política de la Presidencia coloca el tema de pérdidas como prioridad de gestión en 2026. El alcance real de las reformas dependerá de su ejecución técnica, seguimiento regulatorio y capacidad de sostener medidas de corrección más allá del corto plazo. Fuentes: HCH, La Prensa, Infobae.
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