Ataque a Irán vuelve a poner al petróleo en la ruta de los US$100 y reaviva riesgo inflacionario global
La escalada entre EE. UU., Israel e Irán elevó el riesgo de disrupciones en oferta y transporte de crudo, con analistas advirtiendo que el Brent podría acercarse a los US$100 si se compromete el flujo por el estrecho de Ormuz.

La ofensiva de EE. UU. e Israel contra objetivos en Irán reabrió uno de los principales riesgos macro de 2026: un nuevo shock energético en el mercado petrolero. El punto crítico no es solo la producción iraní, sino la posibilidad de interrupciones en rutas estratégicas del Golfo.
Irán concentra un peso relevante en la oferta de la OPEP y, además, la atención del mercado se desplazó al estrecho de Ormuz, corredor por donde circula una porción sustancial del crudo global. Cualquier restricción operativa en esa zona puede amplificar la prima geopolítica en cuestión de horas.
De acuerdo con reportes citados por La Prensa y EFE, varios analistas estiman que el Brent podría aproximarse a los US$100 por barril si la escalada afecta capacidad de producción o navegación comercial. Ese nivel implicaría un salto significativo frente a cierres recientes y volvería a presionar costos logísticos internacionales.
El impacto económico no se limita a energía. Un petróleo más caro tiende a trasladarse a transporte, insumos industriales y precios al consumidor, elevando la probabilidad de rebotes inflacionarios en economías importadoras netas. Para bancos centrales, esto complica decisiones sobre recortes de tasas y mantiene un sesgo de cautela monetaria.
En el corto plazo, la variable clave será la evolución militar y diplomática en Medio Oriente. Mientras persista la incertidumbre sobre Ormuz y la infraestructura regional, los mercados seguirán valorando un escenario de volatilidad alta en energía, inflación y activos de riesgo. Fuentes: La Prensa, EFE, Funcas, Reuters.
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