Daños en infraestructura vinculada al oleoducto Druzhba interrumpen flujo de crudo hacia Hungría y Eslovaquia
Reportes sobre daños en un punto crítico de la cadena de suministro del oleoducto Druzhba volvieron a cortar envíos de petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, elevando el riesgo energético en Europa Central.

Europa Central enfrenta una nueva tensión energética tras reportes de daños en infraestructura clave asociada al sistema Druzhba, una red estratégica para el transporte de crudo ruso hacia Hungría y Eslovaquia. El episodio se suma a una secuencia reciente de incidentes y disrupciones en la cadena de suministro regional.
Según Reuters y reportes replicados por medios de mercado, las entregas de crudo por ese corredor se vieron afectadas nuevamente, en un contexto en el que ambos países dependen de esa vía para una parte relevante de su abastecimiento. La interrupción en un punto crítico de presión o transporte puede frenar o reducir flujos durante varios días.
El impacto inmediato se concentra en logística y costos: cuando el tránsito por Druzhba se corta, refinadores y distribuidores deben buscar rutas alternas por vía marítima o ajustes de inventario, lo que tiende a encarecer fletes, seguros y tiempos de entrega. También aumenta la sensibilidad de precios en mercados energéticos europeos.
Para Hungría y Eslovaquia, por su condición geográfica y estructura de refinación, este tipo de cortes eleva el riesgo operativo y exige mayor coordinación con proveedores y autoridades energéticas. En paralelo, el episodio refuerza la discusión en la Unión Europea sobre seguridad de suministro y diversificación de fuentes.
El desarrollo sigue en curso y dependerá de la velocidad de reparación y de la estabilidad de la infraestructura en la zona. Por ahora, el mensaje para el mercado es claro: la geopolítica continúa siendo un factor directo sobre flujos de crudo y costos energéticos en la región. Fuentes: ZeroHedge, Reuters.
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