Goldman amplía escenario de disrupción en Ormuz y eleva proyecciones de crudo para 2026

Goldman Sachs ahora modela 21 días de flujos petroleros deprimidos en el Estrecho de Ormuz, seguidos de una recuperación gradual, lo que elevó sus previsiones de Brent y WTI para el cuarto trimestre.

Goldman amplía escenario de disrupción en Ormuz y eleva proyecciones de crudo para 2026

La escalada en Medio Oriente sigue condicionando las expectativas energéticas globales. Goldman Sachs actualizó su escenario de riesgo para el Estrecho de Ormuz y ahora contempla una disrupción más prolongada en los flujos de crudo que la estimada previamente.

De acuerdo con la nueva proyección, el banco asume 21 días con tránsito petrolero en niveles muy reducidos, cerca del 10% de la normalidad, seguidos por una recuperación gradual en las semanas posteriores. Este ajuste es más severo que su hipótesis anterior y refleja un mayor peso de la incertidumbre geopolítica en la formación de precios.

Con ese supuesto, la entidad revisó al alza sus previsiones para el cuarto trimestre de 2026 en los contratos de Brent y WTI. La lectura de mercado es que, incluso sin un cierre total y sostenido del paso marítimo, basta una interrupción parcial prolongada para tensionar inventarios, encarecer seguros y presionar la logística energética global.

El Estrecho de Ormuz continúa siendo una ruta crítica para el comercio de hidrocarburos, por donde circula una fracción relevante del suministro mundial. Por ello, cualquier alteración en ese corredor tiende a trasladarse rápidamente a costos de transporte, expectativas de inflación y valuaciones de activos sensibles al precio del petróleo.

En este contexto, el foco de inversionistas y autoridades económicas se mantiene en la duración efectiva de las restricciones y en la velocidad de normalización de los flujos. La profundidad del choque no depende solo del evento inicial, sino de cuánto tiempo persista la fricción operativa en la ruta. Fuentes: Reuters, ZeroHedge.

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