San Pedro Sula exige obras de infraestructura urgentes para mantener su competitividad económica

La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO) alertó que el congestionamiento vial, la falta de saneamiento y 24 obras viales pendientes limitan el desarrollo de San Pedro Sula, cuya alcaldía manejará más de L1,000 millones para infraestructura en 2026.

San Pedro Sula exige obras de infraestructura urgentes para mantener su competitividad económica

Contexto San Pedro Sula, reconocida como el principal centro de desarrollo económico e industrial de Honduras y hogar de más de un millón de habitantes, enfrenta un severo déficit de infraestructura. A pesar de su ritmo de expansión comercial y habitacional, la ciudad carece de las obras públicas necesarias para soportar el creciente flujo de vehículos, mercancías y ciudadanos.

¿Qué pasó? La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO) emitió una advertencia sobre el estado actual de la capital industrial, señalando que el tráfico y las deficiencias en el sistema de saneamiento están limitando drásticamente su competitividad frente a otros polos económicos de la región. Representantes del gremio constructor subrayaron que el concepto de infraestructura debe ir más allá de pavimentar calles, requiriendo un plan maestro integral que incluya plantas de tratamiento, redes de aguas lluvias y sistemas de movilidad ordenados.

Datos clave El sector construcción expuso cifras reveladoras sobre el rezago de la ciudad: hace 12 años se identificaron 48 obras prioritarias en materia de vialidad y movilidad urbana, pero apenas se construyeron 24. A la fecha, aún están pendientes más de 22 de esos proyectos originales del 2013, a los que se suman nuevas exigencias generadas por la expansión poblacional. Para hacer frente a esta necesidad, la Gerencia de Infraestructura de la municipalidad proyecta manejar un presupuesto de L1,069.7 millones durante 2026.

Implicaciones La parálisis en obras macro afecta directamente los costos de logística y transporte de las empresas, encareciendo la cadena de suministro en el corredor norte del país. Si las autoridades locales y los líderes empresariales no articulan un programa estratégico unificado para inyectar capital en la ejecución de los pasos a desnivel, redes de saneamiento y ampliación de bulevares, la ciudad corre el riesgo de ahogar su dinámica comercial y alejar inversiones que buscan ecosistemas urbanos eficientes.

Cierre Para recuperar el ritmo de desarrollo, la industria exige voluntad política y una ejecución ágil del presupuesto municipal asignado a infraestructura. San Pedro Sula tiene el reto de reactivar su plan maestro urbano no solo para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, sino para consolidar su rol indispensable como el principal motor de la economía hondureña.

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